El despido de servidor público viola derechos fundamentales

• El gobierno de Yucatán viola el derecho a promover los derechos humanos
• La Codhey dicta una medida cautelar

 EQUIPO INDIGNACIÓN A.C.

El despido de Luis Peniche Novelo constituye una represalia por denunciar violaciones a los derechos humanos, entre ellas un caso de tortura y la represión en Caucel, lo que hace al gobierno de Yucatán violar lo establecido en la Declaración de las Naciones Unidas sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos.
El despido de Luis Peniche constituye, además, un acto de discriminación por opiniones y por preferencia política, prohibida en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la propia declaración a la que hemos hecho referencia.
Para proteger de forma inmediata los derechos de Luis Peniche, la Codhey ha dictado una medida cautelar “a efecto de que al agraviado le sean restituidos los derechos laborales que le fueron suspendidos por presuntos hechos de discriminación hasta en tanto se resuelve la presente queja”.
Luis Peniche Novelo documentó en enero pasado un caso de presunta tortura en el edificio que ocupa la S.P.V., la cual denunció ante la Codhey. En julio pasado documentó y difundió el caso de la represión contra campesinos de Caucel. Además es adherente de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, participa en la Otra Campaña y colabora de manera voluntaria con el Equipo Indignación.
La Declaración sobre el derechos de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos establece en su artículo primero que “Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional.”
En el artículo 9, la Declaración a la que hacemos referencia señala que: “En el ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales, incluidas la promoción y la protección de los derechos humanos a que se refiere la presente Declaración, toda persona tiene derecho, individual o colectivamente (…) a ser protegida en caso de violación de esos derechos.”
Y añade, en el artículo 10, que: “Nadie participará, por acción o por el incumplimiento del deber de actuar, en la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, y nadie será castigado ni perseguido por negarse a hacerlo.” En el artículo 12, fracción segunda, indica que: “El Estado garantizará la protección por las autoridades competentes de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración.”
Para el Equipo Indignación resulta deplorable la actuación del gobierno del Estado puesto que castiga el ejercicio de un derecho fundamental como lo es el derecho de promover y proteger los derechos humanos, derecho que el Estado está obligado a promover y proteger. Los casos sobre los cuales Luis Peniche ha actuado y se ha manifestado constituyen violaciones graves a los derechos humanos como son la tortura y la represión contra campesinos de Caucel.
Por todo lo anterior el Equipo Indignación exige al gobierno del Estado aceptar la medida cautelar dictada por la Codhey, ofrecer de inmediato pruebas de su cumplimiento e iniciar una investigación para sancionar a todos los funcionarios que hubiesen tenido alguna participación en la violación a los derechos de Luis Peniche Novelo.
A la vez que dictó la medida cautelar, la Codhey declaró la queja presentada por integrantes de Indignación y ratificada por Luis Peniche como “pendiente de calificación”, lo que resulta extraño para este equipo toda vez que esa figura se contempla en el reglamento interno de la comisión únicamente “cuando la queja no reúna los requisitos legales o reglamentarios o sea confusa”, en cuyo caso se deberá requerir por escrito al quejoso, lo que no se ha hecho.
Le hacemos llegar esta comunicación a la Codhey esperando que contribuya a despejar cualquier confusión que dicho organismo tuviese con respecto a este caso y solicitándole admitir de inmediato la queja, realizar debidamente la investigación y, dada la naturaleza y la gravedad de la violación que se presume, emitir la recomendación correspondiente para garantizar a Luis Peniche el ejercicio del derecho de promover y defender los derechos humanos y a no ser objeto de discriminación por sus opiniones, preferencias políticas y acciones solidarias.
La naturaleza del caso sentará un precedente para garantizar estos derechos a todas las personas de la entidad.
El equipo Indignación sigue este caso con particular interés por tratarse de la violación del derecho de promover y proteger los derechos humanos, por las implicaciones que esta violación tiene y por agraviar a un compañero nuestro.

Gobierno de Yucatán despide a servidor público que denunció tortura

*También documentó la represión a campesinos de Caucel*

Indignación A.C.

El Equipo de Derechos Humanos INDIGNACIÓN A.C. deplora el intento del gobierno de Yucatán de despedir a Luis Peniche Novelo, servidor público que en enero pasado documentó un caso de presunta tortura en el edificio que ocupa la S.P.V.
El pasado 30 de enero Luis Peniche Novelo se encontraba en la oficina de la Oficialía Mayor del Gobierno del Estado, donde labora, en el Departamento de Desarrollo Humano y Calidad, misma que se encuentra en el edificio que antes ocupaba la Procuraduría de Justicia del Estado, contiguo al edificio de la S.P.V. Al acudir a los sanitarios, escuchó gritos provenientes de un cuarto del cual lo separaba una pared, precedidos por sonidos que le parecieron como de descargas y golpes.
Unos minutos después de estar escuchando, Luis acertó a sacar una cámara fotográfica que tiene también funciones de grabación de audio, grabó y dejó a este equipo un archivo de audio de 2 minutos y 26 segundos de duración en el que, si bien hay mucho ruido, se distinguen frases como “…por favor, por favor…”, “…comandante…”, “…por favor, por favor…”, “…acepto los cargos…”, “…como treinta kilos…”, entre otras.
El equipo Indignación, junto con Luis Peniche, presentó el caso a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán y solicitó que fuese la misma Codhey quien interpusiera la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público.
Aunque inicialmente el entonces oficial de quejas de la Codhey ofreció mantener en el anonimato el nombre del testigo y denunciante, personal de la Comisión acudió al centro de labores de Luis Peniche, habló con sus jefes y también con él, poniendo en evidencia quién había denunciado el caso.
El pasado 30 de agosto, durante la presentación de su informe, el Ombudsman anunció que en breve se emitiría una recomendación contra el gobierno del Estado precisamente por ese caso de tortura.
Adicionalmente a la denuncia del caso de tortura, Luis Peniche participa en el proyecto de comunicación alternativa “Indymedia Yucatán” y documentó y denunció la represión contra campesinos de Caucel ocurrida el pasado 13 de julio.
Luis Peniche cuenta incluso con un oficio de su trabajo en el que se expresa la molestia porque se le vio en el edificio de la Procuraduría de Justicia del Estado cuando los campesinos de Caucel se encontraban ahí detenidos. Si bien faltó a su trabajo ese día, avisó previamente que no podría asistir y le dijeron que no había problema. La molestia se la expresaron hasta que se supo que el tiempo lo usó para acudir a apoyar a los campesinos de Caucel reprimidos por el propio gobierno del Estado.
Luis Peniche Novelo es adherente de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y participa en “La Otra Campaña”, iniciativa civil y pacífica promovida por el EZLN.
Además, Luis colabora voluntariamente con el equipo Indignación.
El pasado viernes 8 de septiembre, Luis Peniche fue informado de que ya no se requerirían sus servicios y se le solicitó que ya no se presentara a su oficina. Anteriormente ya sus jefes le habían invitado a considerar la posibilidad de retirarse. Hasta donde este equipo sabe, el gobierno del Estado pretende que Luis Peniche renuncie voluntariamente y está presionándolo en ese sentido. Su jefe directo es el señor José Agustín López Chi, jefe del Departamento de Desarrollo Humano y Calidad, que forma parte de la Dirección de Desarrollo Institucional, a cargo del Lic. Eduardo Millet Reyna y depende de la Oficialía Mayor del Gobierno del Estado cuyo titular es el señor Raúl Arceo Alonzo. El jefe de Recursos Humanos de la Oficialía Mayor es el Lic. José López Rosado.
El equipo Indignación considera esta solicitud de renuncia hecha a Luis Peniche como un acto de represalia del gobierno del Estado por su participación política, sus ideas y la denuncia de tortura que realizó en febrero pasado.
Este equipo deplora la represalia y hostigamiento que este hecho entraña y expresa un severo extrañamiento por el hecho de que se castigue a un servidor público que cumple con su deber, puesto que la ley contra la tortura obliga al servidor público que tenga conocimiento de un hecho de esta naturaleza a denunciarlo de inmediato, lo que hizo Luis Peniche al presentar el caso ante la Codhey.
Al desalentar con represalias la denuncia de actos de tortura, el Gobierno de Yucatán se exhibe como promotor de ésta y protector de quienes la practiquen.
La represalia, además, hace incurrir al Gobierno del Estado en violaciones al derecho a la libertad de expresión, de pensamiento y de asociación de Luis Peniche Novelo. Adicionalmente, el gobierno de Yucatán viola derechos laborales al despedir sin causa justificada a un empleado.
El Equipo Indignación hace estos hechos del conocimiento de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, solicitándole su intervención inmediata.